Domingo 3 de mayo de 2026, un día para la historia del CD Extremadura y del fútbol en Almendralejo. El conjunto azulgrana logró su cuarto ascenso consecutivo tras ganar en el último suspiro al Linares a domicilio gracias a un gol de Diego Díaz.
Los de Rocha llegaban primeros de grupo y dependiendo de sí mismos para quedar campeones y conseguir el ansiado ascenso. Y así fue. El partido estuvo cerrado e igualado durante varios minutos, a pesar de que el conjunto andaluz no se jugaba nada. Pero en el minuto 77 Maikel apareció para abrir la lata y poner el 0-1 tras un gran pase de Zarfino.
Con el tiempo reglamentario ya cumplido y cuando parecía que la faena estaba hecha y solo quedaba festejar, una mano de la zaga almendralejense dentro del área provocó un penalti en contra que Jack Harper convertiría en gol y pondría el 1-1 en el luminoso.
Pero el destino tenía reservado un nuevo capítulo épico para culminar la temporada que refleja lo que ha sido este equipo. Con 7 minutos de añadido, en el 96′, Diego Díaz por el costado izquierdo recortó hacia dentro para armar la pierna derecha y propiciar un disparo inalcanzable para el guardameta rival. No era un gol más, era el gol del ascenso.
Linarejos se inundó de ilusión, magia y lágrimas de emoción para celebrar el ascenso a Primera RFEF, categoría en la que estaba en extinto Extremadura UD cuando desapareció. Es algo más que un ascenso, es poner en el mapa a una ciudad de fútbol volcada con su equipo. Pero el día no había terminado, de hecho, tan sólo acababa de comenzar. A las 20:00 llegaría la expedición a Almendralejo, donde cientos de aficionados les estarían esperando en la Fuente de las Ranas para seguir celebrando y festejando.
Tras ello, el escenario de cierre de este gran día no podía ser otro que el Francisco de la Hera, donde se presentaron uno a uno a todos los miembros del equipo, tanto jugadores como cuerpo técnico; algunos discursos institucionales; celebración con la afición sobre el césped; música y animación; y la foto oficial del ascenso.
Algunos de los momentos más emotivos fue el discurso del míster, David Rocha, que «se quitó la espinita» de su etapa como jugador en el club azulgrana, y además se acordó del anterior técnico, Cisqui, valorando su labor la temporada anterior y la primera vuelta de la actual.
También una gran carga emocional tuvo la presencia de Fran Rosales, único jugador que estuvo en los inicios del proyecto en Segunda División Extremeña y que sigue formando parte del equipo, además del almendralejense Carlos Cordero, que, tras varios años de sinsabores deportivos, ha encadenado su segundo ascenso consecutivo con el equipo de su vida.


