El Archivo de la Diputación Provincial de Cáceres ha recuperado una valiosa documentación histórica relacionada con el puente ferroviario de Alconétar, una de las obras más destacadas diseñadas por el ingeniero francés Gustave Eiffel en España. Entre los fondos conservados ha aparecido el expediente completo de un proyecto impulsado por la institución provincial en 1881 para ampliar la infraestructura y permitir también el tránsito de personas, caballerías y ganado.
La documentación revela que, de forma paralela a la construcción del puente ferroviario sobre el río Tajo, la Diputación de Cáceres promovió una iniciativa destinada a mejorar las comunicaciones entre varias localidades de la provincia mediante la incorporación de pasos laterales a la estructura. Sin embargo, el proyecto nunca llegó a ejecutarse debido a la falta de financiación y al escaso respaldo económico de los municipios beneficiados.
Entre los documentos hallados destacan los planos originales elaborados por los talleres de Eiffel para esta ampliación. Se trata de un conjunto documental de gran valor histórico que permite conocer un episodio poco estudiado de la historia del puente de Alconétar y de la participación del célebre ingeniero francés en las infraestructuras extremeñas del siglo XIX.
Estos documentos podrán contemplarse el próximo 12 de junio durante una visita guiada organizada con motivo de la Semana Internacional de los Archivos, que este año se celebra bajo el lema «Archivos para la Justicia: Derechos, memoria y futuro». La actividad permitirá además conocer otros documentos históricos que recorren la trayectoria de la Diputación Provincial desde el siglo XIV hasta la actualidad.
La historia del puente de Alconétar está estrechamente vinculada al desarrollo de la línea ferroviaria Madrid-Lisboa. Tras años de reivindicaciones políticas y económicas, la conexión ferroviaria fue inaugurada oficialmente en octubre de 1881 en presencia de los reyes Alfonso XII de España y Luis I de Portugal. Para salvar el paso del río Tajo se recurrió a los talleres de Gustave Eiffel, que diseñaron una estructura metálica de celosía construida mediante piezas prefabricadas.
El puente se convirtió en una de las infraestructuras más relevantes de la línea ferroviaria y en una de las realizaciones más destacadas de Eiffel fuera de Francia. Su importancia fue reconocida por el propio ingeniero, que años más tarde lo mencionó entre sus obras más significativas durante un discurso pronunciado tras la inauguración de la Torre Eiffel en París.
Las crecientes exigencias del transporte ferroviario durante el siglo XX motivaron la construcción de un nuevo puente de hormigón en 1925. Tras su puesta en servicio, la estructura metálica diseñada por Eiffel fue desmontada en 1932 y vendida como chatarra. Los pilares originales permanecieron en el lugar y, con la construcción del embalse de Alcántara, quedaron sumergidos bajo las aguas del Tajo, donde todavía se conservan como testimonio de una de las grandes obras de ingeniería de la época.


