En la campaña se lanza un mensaje que apela a la urgencia de consolidar avances reales y sostenidos en materia de igualdad. Tal y como ha señalado la delegada de igualdad, Aragoneses, el 8M constituye una jornada de «reivindicación, memoria y compromiso institucional», que «apela a la urgencia de consolidar avances reales y sostenidos en materia de igualdad».
El domingo 8 de marzo, a las 12:00 horas, se celebrará la manifestación organizada por la Plataforma 8M Mérida. La concentración comenzará en la Plaza de España, donde se dará lectura a un manifiesto con el objetivo de reivindicar la igualdad de género y reforzar el compromiso social con los derechos de las mujeres.
Es el compromiso del ayuntamiento de Mérida que reafirma su compromiso con la igualdad. Además, ha recordado que Mérida es «una ciudad referente en cultura, patrimonio y convivencia”, por lo que “esa identidad debe ir acompañada de un firme compromiso con la igualdad».
El lema “La igualdad no espera” señala la necesidad de la sociedad de actuar y de constituir un llamamiento a “consolidar avances y blindarlos frente a cualquier retroceso”. Ha garantizado que el consistorio emeritense está comprometido con la igualdad “como prioridad política transversal, entendida no como un área aislada, sino como un eje que atraviesa todas las políticas municipales, desde empleo, cultura, deportes y urbanismo, hasta educación y festejos”.
Además, ha recordado que Mérida es «una ciudad referente en cultura, patrimonio y convivencia», por lo que «esa identidad debe ir acompañada de un firme compromiso con la igualdad».
Otra de las actividades programadas con motivo del 8M es el Club de Lectura Feminista, que dedicará su próxima sesión a la obra “Sueños en el umbral. Memorias de una niña en un harén” de Fatema Mernissi, un referente de la literatura feminista contemporánea.
El 28 de marzo, a las 20:30 horas, se representará la obra de teatro “Arrancamiento” en el Teatro María Luisa, con entrada libre hasta completar aforo. A través de una puesta en escena intensa y honesta, la obra propone un recorrido emocional que sitúa el foco en la responsabilidad colectiva frente a la desigualdad.


