José Salazar Molina, más conocido como ‘El Porrina de Badajoz’ es una de las figuras más emblemáticas y de los nombres propios que mejor recogen la historia de la ciudad pacense.
Su estatua luce en la Plaza de la Soledad de Badajoz, pero hace ya varios años, la plaza que acompañaba a la misma desapareció de un día para otro, pero eso ha cambiado en el día en el que se cumplen 102 años de su nacimiento.
El alcalde de Badajoz, Ignacio Gragera, ha sido el encargado de descubrir esta placa. «Ha sido el artista más grande que ha parido esta ciudad. Una figura como él tenía que recuperar esta placa para que todo el mundo que venga identifique y valoren su trayectoria y la profunda huella que dejó», expresó.


