El presidente de la Diputación Provincial de Cáceres, Miguel Ángel Morales, ha mantenido un encuentro con representantes de la asociación del monumento, quienes les han expuesto su inquietud por la situación de «abandono y dejadez» en la que se encuentra este símbolo patrimonial y turístico de la ciudad.
En esta reunión, Pedro Gutiérrez, vicepresidente de la Asociación, ha reivindicado que el primer paso necesario para solucionar la situación del Castillo, es que las administraciones competentes se aseguren de que sus propietarios «cumplan sus deberes de conservación y visita tal y como les obliga la protección BIC, y de la que se benefician al estar exentos del pago del IBI». Gutiérrez ha explicado que, lamentablemente, la falta de mantenimiento de este monumento histórico ya ha contribuido al hundimiento de tres de sus cinco plantas, y temen que la falta de impermeabilización de la cubierta pueda ocasionar que esta se desmorone, arrastrando toda la estructura y generando daños a viviendas o establecimientos colindantes.
Morales se ha comprometido para mediar e insistir, tanto al Ayuntamiento de Coria como la Junta de Extremadura, para que lleven a cabo las acciones necesarias para que este Bien de Interés Cultural pueda ser accesible tanto a la ciudadanía cauriense como a las personas visitantes, incluyendo, si fuera necesario, su adquisición para posteriormente proceder a su rehabilitación y explotación.
Asimismo, ha expresado que, cuando eso se produzca, «la Diputación de Cáceres estará ahí para apoyar al Ayuntamiento de Coria en su tarea de mantenimiento y conservación de este edificio histórico. No podemos permitirnos desaprovechar recursos que puedan potenciar e impulsar las economías locales y hacer frente al reto demográfico. Y aún menos si cabe si estamos volcando en ese territorio o municipio esfuerzos e inversiones muy importantes, por ejemplo, a través del Plan de Sostenibilidad Turística Valle del Alagón».


