Desde hace varias semanas, el CEIP Santa Engracia de Badajoz sufre en reiteradas ocasiones actos de vandalismo. Todo esto se ha intensificado a raíz de las borrascas que azotaron a la ciudad pacense, cuando el muro exterior del centro se derrumbó.

Este pasado martes, alumnos y profesores regresaban tras las vacaciones de Semana Santa, encontrándose innumerables muestras de vandalismo como ventanas con cristales rotos, puertas rotas y desencajadas, juguetes tirados por todo el interior del patio e incluso vallas policiales colocadas en vertical para ser usadas como escaleras, llegando a entrar en alguna sala del colegio.
«Entran como Pedro por su casa»
El director del centro, Pablo, ha manifestado para este medio que «no se puede tener el colegio así, sin ningún tipo de protección» y que, «desde la caída del muro todos estos episodios se han intensificado». Por otro lado, hace un llamamiento a la Junta de Extremadura, la institución responsable de la reparación de sus instalaciones, que a pesar de haber ido algún técnico a revisar lo daños, no han vuelto a tener ninguna noticia. «Nos dijeron que para antes de final de curso estaría arreglado, pero cada semana que pasa ocurre algo nuevo», expresa.
También ha querido hacer hincapié en que los alumnos, desde que el muro se desplomó, no pueden salir al patio y es una situación difícil de gestionar tanto para los propios alumnos como para los profesores. En la misma línea, también reclama que la policía debería revisar de forma más frecuente el entorno del centro para evitar esto ya que, todas estas personas que hacen daño «entran como Pedro por su casa».
Pablo ha hecho alusión a lo que sucedió hace unos días en el CEIP Cerro Gordo, donde dos niños, de 2 y 3 años respectivamente, salieron del centro y tardaron hasta 40 minutos en ser localizados, lo que evidencia aún más la necesidad de reforzar la seguridad y vigilancia en algunos centros de la ciudad.



