Una investigación para recuperar la memoria y garantizar la reparación
La Diputación Provincial de Cáceres continúa desarrollando los trabajos de investigación, localización y exhumación de víctimas de la Guerra Civil y la represión franquista entre los términos municipales de Almoharín y Miajadas. La intervención, financiada por la Secretaría de Estado de Memoria Democrática y coordinada por la institución provincial, ha permitido localizar una fosa común en la que ya se ha documentado la presencia de al menos cinco personas.
El presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, ha visitado la zona acompañado por representantes municipales y familiares de las personas desaparecidas. Durante la visita, defendió que estas actuaciones buscan garantizar el derecho a la verdad, la justicia y la reparación, además de contribuir a preservar la memoria democrática y transmitir a las nuevas generaciones el conocimiento de los hechos ocurridos durante la Guerra Civil y la dictadura franquista.

La actuación cuenta con una subvención de 100.000 euros concedida por la Secretaría de Estado de Memoria Democrática y forma parte de un proyecto que contempla la investigación, localización, sondeos, exhumación e identificación de víctimas en los municipios de Villamesías y Almoharín. Los trabajos se prolongarán hasta el próximo 21 de agosto y está prevista la celebración de una jornada de puertas abiertas para dar a conocer los primeros resultados.
Investigación histórica, arqueología y testimonios familiares
La localización de la fosa ha sido posible gracias a un proceso de investigación que ha combinado el estudio de documentación histórica con los testimonios aportados por familiares, vecinos e investigadores locales. Las excavaciones se desarrollan en el antiguo trazado de la carretera EX-206, junto al río Búrdalo, donde algunos de los restos hallados presentan evidencias compatibles con una muerte violenta.
El equipo técnico, dirigido por las arqueólogas Ana María Rabazo y Laura Gutiérrez, trabaja con criterios científicos para localizar los restos de 22 personas represaliadas: doce vecinos de Miajadas detenidos en agosto de 1936 y diez vecinos de Almoharín fusilados en noviembre de ese mismo año. La investigación ha permitido reconstruir nuevas hipótesis sobre el lugar donde fueron ejecutadas y enterradas las víctimas, modificando versiones que durante décadas se dieron por válidas.

Los testimonios orales continúan siendo una pieza clave de la investigación. Los relatos conservados por familiares y vecinos han aportado información decisiva para orientar las excavaciones y reconstruir los hechos, permitiendo avanzar en la identificación de las víctimas y ofreciendo una respuesta a familias que llevan décadas esperando conocer el paradero de sus seres queridos.


