Valverde de Leganés vuelve a recrear su leyenda más emblemática
Valverde de Leganés se prepara para celebrar la XXIV edición de La Fuga de la Diabla, una de las citas culturales más destacadas del verano en Extremadura, que tendrá lugar del 7 al 9 de agosto. Declarada Fiesta de Interés Turístico Regional en 2016, esta recreación combina historia, tradición y participación ciudadana para transformar las calles del municipio en un gran escenario al aire libre donde se representa la lucha entre el bien y el mal.
La fiesta, que comenzó su programación el pasado fin de semana, se ha consolidado como un importante atractivo turístico, atrayendo cada año a cientos de visitantes que acuden a disfrutar de una celebración marcada por la implicación de todo el pueblo. Más de 700 vecinos participan de forma directa en la organización y desarrollo de los distintos actos, convirtiendo la cita en una de las expresiones culturales con mayor arraigo de la localidad.

Desde el Ayuntamiento destacan que La Fuga de la Diabla representa el orgullo y la identidad de Valverde de Leganés. Además, subrayan el crecimiento constante que ha experimentado la fiesta en los últimos años, especialmente entre los más jóvenes. Como ejemplo, el inicio de la programación con Los Bartolos reunió este año a 25 peñas, nueve más que en la edición anterior, reflejando el creciente interés por mantener viva esta tradición.
Desfiles, espectáculos y una vertiente solidaria
La programación continuará durante toda la semana con numerosas actividades dirigidas a todos los públicos. Entre ellas destacan la inauguración del Purgatorio de los Bartolos, la popular Ruta Nocturna del Terror, que en la pasada edición congregó a más de 700 participantes, y el desfile infantil del viernes, en el que participarán más de 150 niños y niñas, garantizando el relevo generacional de la fiesta.
El acto central tendrá lugar el sábado 8 de agosto con el tradicional Pasacalles de La Fuga de la Diabla, que partirá a las 22:00 horas desde la Iglesia de San Bartolomé. Una hora más tarde, el Auditorio Municipal acogerá un gran espectáculo de luz y sonido, que dará paso al concierto de la cantante María Isabel, uno de los momentos más esperados del programa.
La celebración volverá a tener también un marcado carácter solidario. Las entradas para el espectáculo del Auditorio tendrán un precio de tres euros y toda la recaudación se destinará a la construcción de un dispensario médico en Honduras, un gesto que añade un componente benéfico a una fiesta que cada verano reúne tradición, cultura, participación ciudadana y compromiso social.




