El certamen reafirma su crecimiento y su vocación ibérica
El 32º Festival Ibérico de Cine ha cerrado una de sus ediciones más participativas al reunir cerca de 3.000 espectadores en el conjunto de sus actividades. La organización hace un balance muy positivo de un certamen que ha consolidado su crecimiento gracias a la respuesta del público, la implicación de cineastas e instituciones y el fortalecimiento de su carácter transfronterizo entre España y Portugal.

La edición ha destacado además por mantener una elevada asistencia pese a coincidir con los partidos de octavos y cuartos de final de la selección española en el Mundial de fútbol, dos de los acontecimientos televisivos con mayor seguimiento del año. El festival también volvió a despertar un gran interés entre los profesionales del sector tras seleccionar su programación entre más de 1.200 cortometrajes recibidos.
Uno de los principales hitos ha sido la consolidación del Festival dos Miúdos, la sección infantil del certamen, que este año reunió a 860 niños y niñas en seis sedes de España y Portugal: Badajoz, Olivenza, San Vicente de Alcántara, Elvas, Campo Maior y Don Benito. La ampliación de esta iniciativa ha reforzado el objetivo de acercar el cine a nuevos públicos y fortalecer la cooperación cultural entre ambos países.
Premios, conciertos y nuevos retos para la próxima edición
La programación combinó proyecciones, conciertos, actividades paralelas y encuentros con profesionales, convirtiendo el festival en un espacio de intercambio entre creadores y espectadores. Un total de 20 cortometrajistas participaron de forma presencial para presentar sus trabajos y compartir experiencias con el público durante toda la semana.
En el palmarés, el gran vencedor fue Homing, de Hansel Rodrigues y Elizabeth Atherton, galardonado con el Onofre al Mejor Cortometraje, un premio que le otorga además la candidatura directa a los Premios Goya y los Premios Fugaz. Por su parte, In Memoriam, de Teresa Bellón y César F. Calvillo, hizo historia al convertirse en el primer cortometraje que consigue simultáneamente los Premios del Público de Badajoz, Olivenza y San Vicente de Alcántara en los 32 años del certamen.

La edición también estuvo marcada por los conciertos de los compositores Pablo Cervantes y Roque Baños, incluyendo el estreno mundial en formato sinfónico de la banda sonora de Torrente, presidente, interpretada por la Orquesta de Extremadura. Tras el éxito alcanzado, la organización ya trabaja en la 33ª edición con el objetivo de incorporar nuevas sedes y seguir reforzando el carácter ibérico y transfronterizo que define al Festival Ibérico de Cine.


