El Colegio Oficial de Peritos e Ingenieros Técnicos Industriales de Badajoz (COPITIBA) ha analizado los resultados del I Barómetro de la Mujer Ingeniera coincidiendo con la celebración del Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería. El estudio, elaborado por el Consejo General de la Ingeniería Técnica Industrial de España (COGITI) a partir de las respuestas de 1.106 profesionales, pone de manifiesto los avances logrados por las mujeres en el sector, pero también las barreras que aún persisten.
Según los datos recogidos, el 55% de las ingenieras ocupa actualmente puestos de responsabilidad o gestión de equipos y un 59% asegura sentirse valorada en su entorno laboral. Sin embargo, la conciliación continúa siendo uno de los principales obstáculos para el desarrollo profesional de las mujeres en la ingeniería.
El informe revela que el 60% de las encuestadas considera que acogerse a medidas de conciliación tiene consecuencias negativas para su carrera, mientras que más del 80% afirma que las responsabilidades familiares han influido en sus decisiones laborales o en sus posibilidades de promoción.
La desigualdad salarial sigue siendo otro de los problemas detectados. Una de cada tres ingenieras asegura percibir un salario inferior al de sus compañeros varones en puestos equivalentes. Además, el 66% reconoce haber presenciado o sufrido comportamientos sexistas en el ámbito laboral.
Ante esta situación, COPITIBA ha manifestado su intención de reforzar la colaboración con empresas e industrias de la provincia para promover entornos de trabajo más igualitarios, con procesos de promoción transparentes y libres de discriminación.
El colegio también pone el foco en la falta de referentes femeninos dentro del sector. Solo un 5% de las profesionales considera que existen suficientes modelos visibles para las nuevas generaciones. Por ello, la entidad apuesta por impulsar la presencia de ingenieras con experiencia en centros educativos de la provincia con el objetivo de acercar estas profesiones a niñas y jóvenes.
Desde COPITIBA señalan que el reto no pasa únicamente por aumentar la presencia de mujeres en las disciplinas STEM, sino por garantizar que puedan desarrollar su carrera profesional en igualdad de condiciones y sin tener que renunciar a su vida personal.


