Se ha inaugurado la exposición ECOS. Después del grito, en el Centro Cultural Alcazaba de Mérida, que reúne los trabajos de los estudiantes de Diseño editorial de 4º curso, del grado de Diseño Gráfico de la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Mérida.
La muestra reúne trece proyectos editoriales diferentes para un mismo texto literario, el poemario Apenas gritar, de la autora belga, Charlotte Lecharlier. La exposición permanecerá abierta hasta el 22 de junio, en el pasillo del Centro Cultural Alcazaba.
A la inauguración ha asistido el delegado de cultura, Antonio Vélez, que ha señalado que «desde el Ayuntamiento tenemos la vocación de dar difusión a todo el trabajo que se hace desde esta institución educativa y también que el alumnado pueda ver el resultado de sus trabajos en la calle».
La muestra de la exposición, es el resultado del trabajo que los alumnos han realizado en la asignatura de Diseño Editorial. El proyecto ha contado con la colaboración directa de la autora Charlotte Lecharlier y de la editorial extremeña La Experiencia.
Una de las características innovadoras de la exposición, es que los visitantes podrán interactuar con los trabajos de los estudiantes. Se permite hojear los libros o detenerse a leerlos. Además, cada uno viene acompañado de paneles explicativos sobre el proceso creativo.

Según ha señalado el profesor responsable del proyecto, Pablo Pámpano Vaca, la exposición constituye una demostración del valor del diseño editorial como disciplina creativa. «El conjunto de las propuestas demuestra cómo el diseño editorial puede honrar, enriquecer e incluso transformar la percepción de una obra literaria», subrayó.
La participación de la autora del poemario para el que los estudiantes se han basado para realizar los trabajos, ha enriquecido mucho más el proceso de creación entre la literatura y el diseño.
La autora del poemario, ha explicado que “a las alumnas y alumnos les dije que lo importante era la libertad a la hora de ilustrar y a la hora también de entender la poesía, porque la poesía está siempre a medio camino entre la que la escribe y la que la persona que lo lee».
El diseño de Lucía Borrego, alumna de la EASD, ha sido uno de los seleccionados por la editorial para la producción del libro. «En mi caso, por ejemplo, mis ilustraciones son minimalistas y decidí que tuviese una paleta cromática reducida con un negro y un dorado”, explicó la estudiante.
También el diseño de la alumna Sandra Fernández ha sido otro de los elegidos por la editorial. “Tuve muy en cuenta la primera reunión con Charlotte en la que nos dijo que quería que fuese un tono muy personal y que nos daba mucha libertad para encontrarnos a nosotros mismos en sus poemas”, aseguró la alumna.


