Un estudio llevado a cabo entre la Universidad de Extremadura y el SES, han dado como resultado el descubrimiento de que una proteína desempeña un papel esencial en la regulación de la actividad plaquetaria y en la formación de trombos arteriales, así como prevenir el ictus.
Se trata de la proteína STC2 un hallazgo que ha sido publicado recientemente en la revista internacional Journal of Molecular Science, y que abre nuevas estrategias para prevenir y controlar una de las principales causas de muerte y discapacidad en el mundo como es el ictus.
Todo se ha llevado a cabo en el departamento de Fisiología de la Facultad de Veterinaria, con una investigación que se desarrolló en dos fases. En primer lugar el grupo de investigadores realizó un estudio prospectivo no aleatorizado de una cohorte de pacientes en el Hospital San Pedro de Alcántara de Cáceres, donde se les hizo un estudio de trombofilia, una tendencia anormal a desarrollar trombos tras un episodio de trombosis, tanto venosa como arterial.

Más de 10 años de seguimiento
El equipo encabezado por Pedro Cosme, de este departamento, analizó las muestras de sangre de los pacientes seleccionados, y los resultados confirmaron la causalidad entre la alteración de expresión de proteína STC2 y el aumento de la entrada de calcio, tal y como, se había descrito previamente en plaquetas de ratón. Se halló una relación entre los niveles de STC2 y el riesgo de trombosis arterial.
En la segunda fase, el equipo realizó un seguimiento de los pacientes durante más de 10 años. «Revisamos las historias de los pacientes diagnosticados de ictus y trombosis arterial, y se midieron los parámetros bioquímicos en la UEx. Los resultados indicaron valores de STC2 en su mayoría normalizados con respecto a los pacientes sanos gracias al tratamiento con aspirina que regula los niveles de STC2», explica la doctora Bermejo.
Tras esto, se prevé realizar estudios multicéntricos aleatorizados con mayor número de pacientes, incluyendo patologías trombóticas como síndromes coronarios agudos (infarto de miocardio) o crónicos que avales que dicha proteína es biomarcador de ictus.
Los investigadores involucrados hacen hincapié en que el seguimiento regular de la proteína STC2 es un buen candidato de biomarcador de ictus en colectivos que ya están en riesgo y en población general, que por edad puede tener mayor riesgo de sufrir trombosis, favoreciendo asi el tratamiento preventivo con aspirina.
Además, se remarca que, la detección periódica de STC2 podría ayudar a valorar en qué pacientes el tratamiento con aspirina es efectivo para prevenir el desarrollo del ictus.


